Después de ser madre de dos niños, quedar con un sobrepeso de más de 20 kilos y escuchar a mi alrededor que era normal después de haber tenido dos niños en poco tiempo, llegué a pensar que era el precio que tenía que pagar por haber sido madre. Yo no me sentía bien con lo que veía en el espejo, no me gustaba mi barriga, seguía inflamada como cuando estaba de cinco meses, apenas tenía energía, muchísima ansiedad por la comida y no descansaba bien. Entre la casa, el trabajo y los niños nunca tenía tiempo para mí, y sí, ahí toqué fondo.
Un día, viendo Instagram me topé con un anuncio del programa de reeducación alimentaria “Life Balance” y aunque al principio desconfié un poco, algo hizo clic en mi cabeza y tuve claro que tenía que hacerlo, que era para mi. Gracias a este programa pude controlar mi ansiedad por la comida, aprender a comer bien, a leer etiquetas, tener mi lista de la compra y mis menús organizados, saber elegir qué comer fuera de casa y entender en general cómo funcionaba mi cuerpo. Y lo más importante, olvidé de mi cabeza la palabra “dieta”.
Después de ser madre de dos niños, quedar con un sobrepeso de más de 20 kilos y escuchar a mi alrededor que era normal después de haber tenido dos niños en poco tiempo, llegué a pensar que era el precio que tenía que pagar por haber sido madre. Yo no me sentía bien con lo que veía en el espejo, no me gustaba mi barriga, seguía inflamada como cuando estaba de cinco meses, apenas tenía energía, muchísima ansiedad por la comida y no descansaba bien. Entre la casa, el trabajo y los niños nunca tenía tiempo para mí, y sí, ahí toqué fondo.
Un día, viendo Instagram me topé con un anuncio del programa de reeducación alimentaria “Life Balance” y aunque al principio desconfié un poco, algo hizo clic en mi cabeza y tuve claro que tenía que hacerlo, que era para mi. Gracias a este programa pude controlar mi ansiedad por la comida, aprender a comer bien, a leer etiquetas, tener mi lista de la compra y mis menús organizados, saber elegir qué comer fuera de casa y entender en general cómo funcionaba mi cuerpo. Y lo más importante, olvidé de mi cabeza la palabra “dieta”.
Así no sólo conseguí perder más de 20 kilos y casi 4 tallas, sino que gané salud, autoestima, energía y muchísima vitalidad. Por eso cuando me ofrecieron la posibilidad de trabajar con ellos, ayudando a que otras mujeres consiguieran lo mismo, no lo dudé ni un segundo.
Me formé y me eduqué muchísimo y diseñé un programa 100% efectivo de reeducación alimentaria para ayudar a mujeres como tú, a reconstruirse a sí mismas, por fuera con un cambio físico y por dentro recuperando la confianza, las ganas y la energía para apostar por ellas y alcanzar sus objetivos.
Muchas de estas mujeres que experimentaron ese cambio han decidido seguir mis pasos y formar parte de mi equipo, donde han recibido toda la formación necesaria para poder ayudar en este proceso a muchísimas mujeres más.
Otras, que me han conocido a través de las redes sociales u otros medios han decidido directamente formar parte de mi equipo y empezar a formarse desde cero, haciendo de su salud una nueva vía de ingresos. Mujeres de todas las edades y sin experiencia previa que con mi ayuda, formación y metodología de trabajo han podido crear esa segunda fuente de ingresos que les ha permitido alcanzar la vida que querían.
Mis más de 10 años de experiencia en marketing digital me han permitido crear la comunidad de mujeres más fuerte de habla hispana. Mujeres y madres que están aprendiendo a priorizar, a mejorar su estilo de vida, a reconstruirse, liderando sus negocios online desde casa y enseñándoles a crear una marca personal con sus redes sociales. Si no tienes experiencia, ¡no te preocupes! Porque he creado una Academia de formación online paso a paso brutal.